The Map

2007/12/26 Ushuaia

Sin óxido de Bario para trabajar, me pareció lo más apropiado huir de las fiestas paganas de diciembre y rodar muy lejos. El 21 de diciembre de 2006 emprendí aquella aventura atravesando las cordilleras colombianas y el 22 del mismo año, desde Líbano Tolima ascendí a los 4050 msnm para luego bajar a Manizales a eso de las 2 de la tarde. Ese día no pude evitar lo que quería evitar. Feliz Aniversario...

Este año no fue muy diferente, pero más exigente sí. 22 de diciembre de 2007, bicicleta de montaña, 14979 km recorridos hasta el momento y un morral de 15 kg con ropa y equipo de acampada de alta montaña. 7 de la mañana y en México DF hace mucho frío como para hacer lo que estaba haciendo... me encaminé al sur por eje 10 a subir al Ajusco y justo frente al pico del águila mi odómetro llega a 15000 km recorridos, una foto al pico que una vez subí y a continuar.

Límite estatal entre el DF y México en la carretera que baja a Xalatlaco, 3:40:00 en contra de mi pronóstico de 4 horas que pensé demorarme hasta arriba, comer y seguir. El peso de bajada ahora ayuda. Xalatlaco 2765 msnm, 22 km más abajo y el libramiento para ir a Tianguistenco, fueron 7 km cuando pensé por el mapa que iban a ser más... hasta el momento 67 km con el peso en la espalda, la gente no disimulaba al verme, debe ser poco usual un ciclista con un morral de 90 Litros. Una pequeña perdida en Tianguistenco para luego bajar a Santa Cruz Atizapán, y Mexicaltzingo. De ahí se toma la Autopista hacia Toluca y luego de 90 km me encuentro con la avenida las torres.

De la avenida las torres se toma al W hasta el paseo colón y luego de allí la carretera 134 a Temascaltepec. En el último OXXO de la carretera, por falta de información compré todas las raciones de estos cuatro días, casi como las había planeado. 97 km recorridos y empieza el ascenso. quizá la comida pesaba 5 kg más, por lo que mi espalda soportaba 20 kg aproximadamente y mis piernas pasaban de rotar 100 km ese día. Luego de 5 duros kilómetros de subida, acumulados 111 km encontré el desvío a la carretera 10 que va hacia Zinacantepec y Raíces. Raíces está 7 mortales km más arriba, a los 4 ya estaba claudicando, encontré una tienda y luego de comer pude seguir. La espalda dolía por el peso, el sentadero se quejaba porque las sillas de bicicletas no son poltronas para llevar peso, las piernas de igual forma protestaban por el abuso que ya casi llegaba a los 120 km.

Raíces. Un pequeño asentamiento humano en el que pude haber comprado la comida que cargué subiendo, 500 m más allá la entrada al parque y 1,4 km más arriba renuncié y armé mi tienda y aseguré escondida mi bicicleta a un árbol. Cuando salió la luna, llena de no sé qué, iluminó todo el interior. 120.41 km recorridos ese día.

23 de Diciembre

Esa noche el frío estuvo algo duro, la condensación de la humedad dentro de la carpa produjo unos pequeños chorros de agua. Amaneció y me demoré cerca de una hora y media en preparar todo para seguir. 1.5 km más adelante la entrada al parque los Venados, si no me hubiera rendido hubiese tenido que pagar US$5 por esa noche (fue bueno renunciar). Armé mi tienda de nuevo a 3695 msnm y el día estaba tan despejado que me encaminé hacia el Nevado de Toluca: Cámara, líquido, comida, me faltó la chaqueta (se me quedó...). Ese día subí para explorar la carretera, la dificultad de la altura, documentar la carretera en fotos, todo lo necesario para desarmar el campamento al otro día para acampar en el cráter.

Tomé las fotos de rigor y recorrí el cráter casi completamente, observando bien las subidas al pico del fraile (4665 msnm) y el pico del águila al Norte, un poco más bajo. El pico del fraile es la cuarta cumbre más alta de México, que dejé por falta de equipo, tiempo y demás, para subir el 24 de diciembre. Del sitio de acampada a la caseta para entrar al parque hay 11,5 km, 6,5 km entre bosque de pino, el cual desaparece y el paisaje de tundra empieza su predominio loma arriba. Hay que subir despacio por el aire y la aclimatación, opté por quitarme la camiseta para no sudarla y sufrir las consecuencias de la humedad a 4250 msnm. El Camelbak lo monté sobré la suspensión y lo aseguré con las cargaderas al manubrio, de esa manera no soportaba peso en la espalda. Almorcé en la laguna del lado W, la más grande y el regreso fue rápido, los automóviles suben más rápido pero el descenso es más complicado para cuatro ruedas. En el parque los Venados me tomé un chocolate y pagué lo que no había pagado en la mañana. El descanso de los pocos 39 km hechos ese día empezó temprano porque a esa altura el frío empieza a doler temprano. 

Hay un camino que baja a Zaragoza, 2 km más allá de la entrada al parque. Desde ese punto se podían ver ese día el pico Ajusco e incluso el Monte Tres Marías, que queda al S del DF, en la carretera a Cuernavaca.


24 de Diciembre

La tienda amaneció con escarcha en algunas partes. Hizo mucho frío esa noche, aunque ahí quedaron unas cuantas fotos de la luna y las estrellas... opté por dejar que el sol secara la tienda para poder guardarla. Pensé que no era bueno acampar en el cráter esa noche y arranqué con equipo suficiente para subir al pico del fraile ese día. 8 km más arriba cambié de nuevo de opinión y escondí el pequeño morral, la gorra y el bastón de escalada (que también es el mástil de la tienda). Bajé al campamento y guardé todo. El morral pesaba menos ya que en lo que había dejado arriba había gran parte del lastre que llevaba. Llegué al lugar donde dejé mis cosas, frente a las antenas de TELMEX y ya empezaban a caer pequeñas bolitas blancas en el camino. No podía cargar el morral ya que sudaría la espalda y esa prenda húmeda sería el fin de mis días en el cráter. Bajé la silla de la bicicleta y acosté el morral, apoyándolo sobre el manubrio y caminé los restantes 2,5 km hasta el resguardo entrada al parque Nevado de Toluca.

El parque lo cierran cuando hay nevadas, por seguridad. Mi equipaje y yo no recibimos muy bien la noticia. El lugar pasó de ser un desierto de alta montaña a un frío monte blanco que no quería a nadie adentro. Mis expectativas de dormir en el cráter y de subir al pico del fraile quedaron congeladas, La temperatura puede bajar a -17 °C en el cráter, aún se podía visitar en bicicleta o a pie. Yo podía seguir pero el peso que llevaba no lo podía cargar durante la entrada al parque, por lo que decidí bajar a Zaragoza ese día. Metí todo dentro del morral, me abrigué lo suficiente para llegar seguro hasta abajo, con el morral a cuestas cogí camino y en el descenso a Zaragoza me detuve a preguntar de nuevo, para estar seguro.

A las 15.30 empecé el descenso y no pasaron 300 m sin que una carretera en pésimo estado, todo el peso del morral en mi contra y un banco de arena hicieron que la dirección de la bicicleta volteara bruscamente, volé por encima de ella mi y brazo izquierdo sufrió un movimiento en dirección equivocada... El morral hizo que girara y cayera sobre mi costado izquierdo. Con dolor en el codo, me revisé y afortunadamente no estaba fracturado (mucha leche), sólo adolorido. De nuevo me incorporé y bajé la silla para bajar el centro de gravedad.

La carretera está en muy mal estado, si bien es cierto que sube más rápido al nevado que la carretera principal, se requiere un vehículo 4 x 4 y un conductor experto. De ahí hasta el pueblo fueron muchas las veces que me sentí en el suelo, a punto de morder el polvo, el dolor no ayudaba al control y aunque iba más despacio el riesgo seguía allí. Zaragoza está a 19 km más abajo, tan sólo una hora y un tramo más abajo está el municipio de Calimaya, De allí se debe ir hacia Tenango del Valle para luego terminar en Mexicaltzingo y continuar al E hasta que la noche me sorprenda. El codo protestaba. 

Oscureció en Tianguistenco. Mi idea era armar tienda de nuevo en algún lugar del camino pero los municipios ya están muy cerca uno de otro y sólo quedan milpas y terrenos en mal estado o peligrosos. averigüé una estadía en Tianguistenco pero no encontré una decente. seguí subiendo, a oscuras por la carretera, equipaje completo en la espalda, con dolor en casi todas partes. En una estación de servicio me indicaron de un hotel muy cerca en el que me quedé esa noche. Resulté en Xalatlaco, no supe cómo, la oscuridad hizo de las suyas, y si hubiera seguido 400 m más hubiese entrado al pueblo. Un buen baño y dificultad para dormir, el dolor bajó un poco con el agua caliente pero no podía dormir en la ducha. Fueron 77.4 km ese día, entre nevada y frío, la caída y el cansancio del peso. Armar tienda con sólo un brazo a oscuras no era buena idea.


25 de Diciembre

Ya estando tan cerca dormí hasta tarde, 8 de la mañana, desayuné y comí todo lo que me sobró de un día menos en el campo. El comienzo frío pero alentador, el brazo mucho mejor.
De Xalatlaco al alto del límite interestatal son 22,5 km que hice con paradas cada 2.5 km para comer y alivianar la presión sobre los hombros. 3 horas más tarde ya estaba arriba y me esperaba el descenso. 40 km más abajo está mi lugar de descanso, los policías acostados de las avenidas del Distrito Federal me recordaron el dolor en el codo. Almuerzo, siesta y venir a escribirles a todos que no se preocupen, mi bicicleta está bien, entera, con los últimos 61.74 km de hoy, 15277 km en total. 

No tengo resentimientos con el pico del fraile, está bien que no subí pero al menos ya sé cómo alcanzar grandes alturas: en bicicleta y con remolque o con alforjas. El remolque que dejé en Bogotá es de ayuda en carreteras pavimentadas, nunca le gustó al maestro, él prefiere las alforjas sobre la bicicleta. Para ello hay que inflar bien las ruedas y equilibrar el peso en cada bolsillo, adelante y atrás. No es bueno cargar peso sobre un sillín de bicicleta, a veces el camelbak que duramente sobrepasa 3 kg deja un dolor en el cuello insoportable.

El mapa que muestra todo el recorrido tiene subrayado con negro la etapa del 22, con rojo la del 23 y en azul el regreso parcial hasta Xalatlaco el 24 de diciembre. Necesito que me expliquen cómo hay 60 km entre Xalatlaco y el parque los Venados rodeando por el W y también hay 60 km desde ese punto a Xalatlaco por Zaragoza, supuestamente está más cerca ya que está del mismo lado de la montaña. Pueden apreciar muy bien en Google Earth todo el nevado de toluca, hay muy buena resolución en estos puntos. Les dejo también unas páginas con más información, aunque no la suficiente porque con ella cometí muchos errores.

La vida (y me disculpan si suena como paulo Coelho o Anthony de Mello) es como montar en bicicleta. Se puede hacer solo o acompañado y es igual de gratificante. A veces el camino se nos pone difícil y la cadenilla se tensa; a veces la vida se vuelve de bajada y toca vivirla despacio porque una curva puede ser el final de los días. En la vida hay que conservar el equilibrio, pero a veces es inevitable caer; lo importante es levantarse y ajustar el manubrio, revisar las ruedas y seguir el camino. La vida es un camino en bicicleta, tan larga como queramos o como nos aguanten las ruedas. En la vida las emociones fuertes son necesarias y estimulantes, pero en ciertos momentos la mesura en el ritmo nos puede llevar más lejos de lo que pensamos. El límite de una bicicleta es el ciclista, uno no puede subir más rápido de lo que se lo permiten las fuerzas o bajar más de lo que la destreza... Y como la vida misma, se aprende pedaleando, pedaleando se aprende a caer, a imprecar por el dolor, y a levantarse y continuar... viviendo se aprende a subir con cadencia.

Las fotos
http://diehollevonderteufel.spaces.live.com/photos/cns!E19EE56BEDE9E34E!617/

http://www.diacob.com/expedicion/html/nevadodetoluca.html


Aprovechen la vida.

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