Hace muchos años, cuando era joven y bello (ahora sólo bello) Vine a Medellín en Bicicleta desde Manizales, pasando por casi todos los pueblos del Norte de Caldas. En esos días subí por La Loma del Escobero, hasta donde los carriles de subida y bajada vuelven a unirse.
El año pasado recorrí los kilómetros que hacía en dos meses. Tratando de llegar a Manizales en Bicicleta con mi amigo Carlos Caicedo, me empezaron a doler ambas rodillas apenas a 55 km de Medellín. Fue en lo que llaman Semana Santa de 2013 y todos los meses sucesivos estuve bastante quieto en cuanto a bicicleta se refiere, por cuenta de la tendinitis a la que según parece soy muy susceptible.
Este año 2014, luego de unas salidas cortas en diciembre pasado, empecé de nuevo a acabar rodamientos como antes. A pesar de La Feria fue bastante productivo Enero en cuanto a kilometraje y en Febrero retomé mi trabajo en Medellín. Me traje mi bicicleta, Lajira Farroja, y comencé con una Vuelta por La antigua cárcel La Catedral que me llevó a Caldas (el municipio). Esa la narraré después.
Todos estos años en Medellín me han enseñado varias carreteras y esta vez, para retomar este vicio de golpear teclas contando las vueltas que hago en dos ruedas, por lo regular solo, les traigo una corta de la clásica subida de la Loma de El Escobero. El ciclismo es uno de esos deportes en los que si eres malo, el único culpable eres tú y no tus compañeros de equipo; es un deporte en el que te aislas del problema diario de vivir y sólo ves la línea amarilla o la senda de piedras, te vas bañando en tu sudor y te vas alejando, pero acercándote a ti mismo.
Desde el Parque de Envigado tomando la calle Sur de éste, sólo se siguen los avisos verdes que indican por dónde se va a El Escobero. No recuerdo ya cuántos kilómetros son, últimamente se me olvida eso de contar o mirar cuánto llevo, además con la tecnología se nos va haciendo menos necesario:
https://docs.google.com/file/d/0B48BmIcDcQjGbzlRaHJGWEZSeUU/edit
Es bastante fácil, bueno, salvo porque prácticamente el ascenso a El Escobero no descansa y a veces hay unas pendientes ridículas, pero todo es asfalto, así medio aburrido. Aunque por ahí, en alguna parte, se ve Medellín y el Valle del Aburrá. Puede que de noche en ese punto se vea todo chévere.
Sólo sé que al Alto de Palmas ya marcaba 24 km cerrados y restándole los 6.5 km que hay al Parque de Envigado quedan 17.5 km de trayecto pasando por dos peajes y el Mall Indiana. en total 36 km mal contados de puerta a puerta. Una ruta suave si alguna vez leen mis primeras vueltas de más de 80 km. Mis rodillas no duelen. Fue algo así como una hora y media subiendo y otro resto en los altibajos hasta el primer peaje y cerca de tres horas en total para el tiempo de vuelo incluidas las paradas.
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