Tengo la chispa adelantada de pedalear esta mañana. Acabo de llegar y para no dormirme voy a practicar este viejo vicio mío de humillar a algunos con mis vueltas. O antojarlos. El resumen es que estoy recuperando las piernas a como eran antes.
Tarde por cuestiones logísticas, a las 6:45 arranqué desde el Parque El Poblado (más o menos) y allí puse el GPS a medir y trazar la ruta. Tomé la 10 hasta el C.C. Vizcaya y cogí la Transversal Inferior, que no sé dónde se vuelve la Transversal Intermedia y que en Envigado sale a la Loma de El Escobero (way, todavía no sé si el nombre propio es El Escobero y por eso separo la preposición del artículo, Profesor Carlos Enrique, me ilustra por favor?) Fueron 8.2 km hasta ahí y apenas 20 minuticos entre el tráfico de la mañana.
Subiendo a El Escobero, sólo 2 km más allá se encuentra una carretera que termina asfaltada muy cerca de los tubos de alimentación de una estación eléctrica, apenas a 1.5 km de la Loma. Allí empieza una carretera divertida que pasa por un club ecuestre llamado Equus y termina un poco más arriba del km 12 de la carretera a Palmas. Enfrente hay un restaurante Doña Rosa donde me tomé el té más caro de la historia. Desde El Escobero Hasta el km 12 de Las Palmas hay 3.9 km no más y apenas 40 minutos más para completar tan sólo una hora.
Un poco más abajo del km 11, hacia Medellín, cerca de la intersección de la José María Escrivá, está un ascenso que un grupo de ciclistas le ha llamado LA IMPOSIBLE. Empezando con 15.77 km recorridos y 1:35:00 empecé el ascenso que alguna vez no pude hacer por el dolor de la rodilla. LA IMPOSIBLE es una falda muy trabajable, casi toda asfaltada, de 4 km en 42 minutos que termina en la vereda Las Palmas. No es imposible, imposible La Z en Manizales...
En la intersección donde termina alias LA IMPOSIBLE, hay una carretera al Nororiente que según el mapa va a Santa Elena. Como no tenía mucho que hacer en casa tomé ese rumbo encontrándome más adelante que la carretera del mapa se muere en una finca y que un pequeño sendero al pie de una pinera y un potrero lo lleva a uno a una carretera olvidada que termina donde supuestamente estaba la carretera del mapa. Las Fincas aledañas más conocidas son La Marta y Las Mercedes. Llegué a la carretera olvidada marcando 23 km acumulados y 2:53:29 en el tiempo total, incluida la indicación de cómo llegar. En el final del tramo, a la izquierda se ve una cancha de baloncesto completamente enrejada y una puerta de hierro que lleva directamente a la carretera que sale a Santa Elena.
Muy cerca del corregimiento se puede comer algo y continuar. Una vez en Santa Elena, con 27.86 y 3:23:09 acumulados sólo resta bajar a Medellín por Buenos Aires, para hacerlo divertido. Ese descenso es una cosa loquísima, a veces promediando 50 km/h por largos tramos, incluidas curvas y resaltos y una vez en Buenos Aires se empieza a esquivar el tráfico hasta la Avenida Regional y por ésta hasta El C.C. Premium Plaza, donde marcó un final de 47.5 km, en 3:56:00. De modo que el loco descenso es de más o menos 16 ó 17 km en treinta y algo minutos (perdón lo lento pero hay obras en la calle Ayacucho y el tráfico no ayuda).
El resumen: 49.46 km en total, puerta a puerta. 3:09:16 de tiempo de vuelo neto y 4:06:09 el total. 15.68 km/h en promedio y 2740 Kcal según el reloj. Y para los que les gustan los mapas:
https://docs.google.com/file/d/0B48BmIcDcQjGd3p1OHUtcVg3MXM/edit
Yo lo disfruté.
The Map
2014 02 17 La Loma del Escobero
Hace muchos años, cuando era joven y bello (ahora sólo bello) Vine a Medellín en Bicicleta desde Manizales, pasando por casi todos los pueblos del Norte de Caldas. En esos días subí por La Loma del Escobero, hasta donde los carriles de subida y bajada vuelven a unirse.
El año pasado recorrí los kilómetros que hacía en dos meses. Tratando de llegar a Manizales en Bicicleta con mi amigo Carlos Caicedo, me empezaron a doler ambas rodillas apenas a 55 km de Medellín. Fue en lo que llaman Semana Santa de 2013 y todos los meses sucesivos estuve bastante quieto en cuanto a bicicleta se refiere, por cuenta de la tendinitis a la que según parece soy muy susceptible.
Este año 2014, luego de unas salidas cortas en diciembre pasado, empecé de nuevo a acabar rodamientos como antes. A pesar de La Feria fue bastante productivo Enero en cuanto a kilometraje y en Febrero retomé mi trabajo en Medellín. Me traje mi bicicleta, Lajira Farroja, y comencé con una Vuelta por La antigua cárcel La Catedral que me llevó a Caldas (el municipio). Esa la narraré después.
Todos estos años en Medellín me han enseñado varias carreteras y esta vez, para retomar este vicio de golpear teclas contando las vueltas que hago en dos ruedas, por lo regular solo, les traigo una corta de la clásica subida de la Loma de El Escobero. El ciclismo es uno de esos deportes en los que si eres malo, el único culpable eres tú y no tus compañeros de equipo; es un deporte en el que te aislas del problema diario de vivir y sólo ves la línea amarilla o la senda de piedras, te vas bañando en tu sudor y te vas alejando, pero acercándote a ti mismo.
Desde el Parque de Envigado tomando la calle Sur de éste, sólo se siguen los avisos verdes que indican por dónde se va a El Escobero. No recuerdo ya cuántos kilómetros son, últimamente se me olvida eso de contar o mirar cuánto llevo, además con la tecnología se nos va haciendo menos necesario:
https://docs.google.com/file/d/0B48BmIcDcQjGbzlRaHJGWEZSeUU/edit
Es bastante fácil, bueno, salvo porque prácticamente el ascenso a El Escobero no descansa y a veces hay unas pendientes ridículas, pero todo es asfalto, así medio aburrido. Aunque por ahí, en alguna parte, se ve Medellín y el Valle del Aburrá. Puede que de noche en ese punto se vea todo chévere.
Sólo sé que al Alto de Palmas ya marcaba 24 km cerrados y restándole los 6.5 km que hay al Parque de Envigado quedan 17.5 km de trayecto pasando por dos peajes y el Mall Indiana. en total 36 km mal contados de puerta a puerta. Una ruta suave si alguna vez leen mis primeras vueltas de más de 80 km. Mis rodillas no duelen. Fue algo así como una hora y media subiendo y otro resto en los altibajos hasta el primer peaje y cerca de tres horas en total para el tiempo de vuelo incluidas las paradas.
El año pasado recorrí los kilómetros que hacía en dos meses. Tratando de llegar a Manizales en Bicicleta con mi amigo Carlos Caicedo, me empezaron a doler ambas rodillas apenas a 55 km de Medellín. Fue en lo que llaman Semana Santa de 2013 y todos los meses sucesivos estuve bastante quieto en cuanto a bicicleta se refiere, por cuenta de la tendinitis a la que según parece soy muy susceptible.
Este año 2014, luego de unas salidas cortas en diciembre pasado, empecé de nuevo a acabar rodamientos como antes. A pesar de La Feria fue bastante productivo Enero en cuanto a kilometraje y en Febrero retomé mi trabajo en Medellín. Me traje mi bicicleta, Lajira Farroja, y comencé con una Vuelta por La antigua cárcel La Catedral que me llevó a Caldas (el municipio). Esa la narraré después.
Todos estos años en Medellín me han enseñado varias carreteras y esta vez, para retomar este vicio de golpear teclas contando las vueltas que hago en dos ruedas, por lo regular solo, les traigo una corta de la clásica subida de la Loma de El Escobero. El ciclismo es uno de esos deportes en los que si eres malo, el único culpable eres tú y no tus compañeros de equipo; es un deporte en el que te aislas del problema diario de vivir y sólo ves la línea amarilla o la senda de piedras, te vas bañando en tu sudor y te vas alejando, pero acercándote a ti mismo.
Desde el Parque de Envigado tomando la calle Sur de éste, sólo se siguen los avisos verdes que indican por dónde se va a El Escobero. No recuerdo ya cuántos kilómetros son, últimamente se me olvida eso de contar o mirar cuánto llevo, además con la tecnología se nos va haciendo menos necesario:
https://docs.google.com/file/d/0B48BmIcDcQjGbzlRaHJGWEZSeUU/edit
Es bastante fácil, bueno, salvo porque prácticamente el ascenso a El Escobero no descansa y a veces hay unas pendientes ridículas, pero todo es asfalto, así medio aburrido. Aunque por ahí, en alguna parte, se ve Medellín y el Valle del Aburrá. Puede que de noche en ese punto se vea todo chévere.
Sólo sé que al Alto de Palmas ya marcaba 24 km cerrados y restándole los 6.5 km que hay al Parque de Envigado quedan 17.5 km de trayecto pasando por dos peajes y el Mall Indiana. en total 36 km mal contados de puerta a puerta. Una ruta suave si alguna vez leen mis primeras vueltas de más de 80 km. Mis rodillas no duelen. Fue algo así como una hora y media subiendo y otro resto en los altibajos hasta el primer peaje y cerca de tres horas en total para el tiempo de vuelo incluidas las paradas.
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