The Map

2018 09 30 Vereda Nariño y 40000 km

Subir hasta la última casa que comunica la carretera que sube a la vereda Nariño y sus fincas demanda apenas 3.5 km, pero empieza en 1233  m de altitud y termina en 1615 m. Según el mapa, hay 2.15 km entre los puntos de inicio y fin, dando una pendiente promedio de 18%.

Realmente  no es difícil ascender. Lo característico es que la pendiente en algunos tramos es demasiado empinada, al punto de levantar la rueda delantera del suelo o verse obligado a zigzaguear un poco. Las partes más empinadas están "rebocadas" en cemento, del ancho de las huellas de la trocha de un vehículo y en medio de éstas, piedras inmersas en cemento para completar un carril decente, con cunetas y todo.

Se sube relajado en 40 minutos. Se baja también relajado y sin afanes en 15 minutos. La verdad es que mi bicicleta sigue medianamente limpia y si bajo muy rápido la ensucio, prefiero ensuciarla subiendo rápido.

Como dice el título, hoy completé 39998 km en bicicleta. La primera con la que conté kilómetros, que se llamaba Labú Razül, recorrió cerca de 26000 km antes de romperse el marco. La segunda fue la que rompí saliendo de la Laguna de Tota hacia Sogamoso, no recuerdo su nombre. La última y actual se llama Bicky, no encontré un nombre mejor. Ya le rompí el marco pero lo mandé a soldar. Muchas cosas quedan de la primera bicicleta, de Labú Razül: Poste de la silla, manubrio, codo... sí, muchas...

Lllevo muchos años montando en bicicleta. Al principio podía hacer más de mil kilómetros al mes. Acababa cadenas, llantas, frenos, de todo, en meses. Entre Labú Razúl y el segundo marco que tuve de un color rojo mate tuve muchos eventos de tendinitis que me obligaron a parar durante meses. Por último entre la segunda y Bicky lo que más me detuvo a recorrer Kilómetros como un nómada ha sido el trabajo.

Espero que todo cambie para bien y pueda seguir montando 5 veces a la semana como lo hice ésta. Apenas acumulé 230 km este mes pero ya no soy el mismo estudiante de antes.



2018 09 16 Salida de prueba después del mantenimiento

Ya que vivo un poco lejos de un centro urbano principal y no tengo cómo llevar fácilmente mi bicicleta a un taller para que le hagan mantenimiento, decidí montar mi propio taller. La casa en la que vivo ahora tiene un cuarto en la parte de atrás que no está siendo utilizado, así que monté unas repisas plegables en las paredes, compré un soporte para mantenimiento de bicicletas (le llaman burro) con su bandeja para herramientas y piezas que tiene un imán. Adicionalmente conseguí las llaves que creí necesarias para desarmar mi bicicleta y comenzar el mantenimiento.

Para empezar, la limpieza: Yo no lavo mi bicicleta regularmente y menos ahora que monto casi a diario. Mi papá bromea mucho con eso, cada vez que volvía con la bicicleta limpia del mantenimiento decía que pesaba la mitad ahora sin barro. Ya limpia, el desarme lo hice con cuidado y tuve que repasar limpieza en algunas partes en las que el barro consigue entrar pero es difícil sacarlo.

No pude desapretar la tuerca del disco delantero con la llave que se supone que es para ello, la misma con la que extraje los rodamientos del centro. El sistema Hollow Tech es una maravilla, los rodamientos del centro vienen con 2 guardapolvos y cuando los retiré encontré la grasa en perfecto estado y no la cambié. En la rueda trasera tuve el mismo percance con la tuerca del disco de freno. Tuve que retirar el eje primero y luego retirar la tuerca del rotor para limpiar y engrasar más cómodamente. La dirección también es de rodamientos con doble guardapolvo, estaban intactos.

Al día siguiente empecé a engrasar y encontré una de las cunas y un cono de la rueda de adelante dañados a causa de que faltaba un balín. Como pude lo suavicé para desvararme y conseguir una nueva manzana porque ésta ya no tiene caso, con un Dremel 3000 suavicé las pistas y los conos pero esto no es más que un paño de agua tibia. Aún así conseguí un giro tan suave que la rueda gira hasta que su punto más pesado siempre queda abajo.

Desarmé las bielas (que realmente son manivelas), quité los 3 discos (soy old school) y limpié uno por uno todo el sistema de sprockets delanteros. El desgaste ya se nota.

La manzana de atrás parecía que no hubiera recorrido los miles de kilómetros que lleva y el engrase fue fácil. El problema fue que al armar de nuevo, como tuve que desapretar primero el cono del lado de la rueda libre, tuve que sacar la tuerca del rotor del freno para ajustar los conos en su sitio y mi llave ahora no me deja apretar la tuerca del rotor porque es específicamente para la tuerca del sprocket.

Monté la dirección, ensamblé el centro, tendí las guayas y las fundas, cuadré el freno delantero y dejé la parte complicada para el final: la rueda de atrás y el ajuste de los cambios. Al ubicar la rueda trasera en su sitio tuve problemas y pensé que había dejado mucha parte del eje a ese lado. Al día siguiente continué, ensamblé todo y cuadré los cambios y justo después encontré la verdadera causa de la dificultad para poner la rueda trasera en su lugar: Rompí el marco justo en el agujero de la tuerca que sostiene la uña (la pieza que sostiene el descariilador-tensor).

Este marco tiene 7 años. Tuve que cambiarlo luego de venir de Tota (Boyacá). Lo rompi de regreso a Sogamoso y me fui con un marco roto desde allí hasta Mariquita (Tolima). Tuve que esperar un mes para que me reconocieran la garantía de un marco de 20 in (talla XL quizás). A pesar de su tamaño, el poste de la silla sobresale 2 cm menos de lo máximo. Es un marco de la desconocida Kinesis, supuestamente está hecho mediante hidroformado en aluminio 7005 (con tratamiento térmico). Conociendo la escasez y costo de marcos grandes decidí darle una oportunidad a la soldadura en aluminio. Ya hay muchos talleres con soldadura especializada. Lo hice porque el punto de quiebre no es estructuralmente importante y porque le puedo dar una oportunidad a la mano de obra nacional y otros 7 años a mi marco hasta que le rompa alguno de los tubos del diamante.

Con el marco soldado me puse a armar de nuevo la bicicleta y esta mañana hice una prueba sobre asfalto de 20 km. Los resultados: La bicicleta frena, pasa los cambios con suavidad, rueda con más facilidad (a pesar del pésimo estado del rodamiento delantero), la cadena no se abrió por el pin de unión que remaché. Tengo que ir donde el mecánico del pueblo para que me apriete la tuerca del rotor trasero y olvidé asegurar la manguera del freno delantero a la botella. Al regresar realicé esto último pero no encontré al mecánico. Y lo más importante, mi bicicleta pesa la mitad, taita.

Aquí las fotos:




A la orden el taller. Tienen que venir hasta acá y traer sus bicicletas. Se le hace análisis de gases (se inflan las llantas y se calibra la presión). Si no se desbarató la bicicleta en la prueba, es porque no soy tan mal mecánico después de todo. Mañana la prueba en carretera destapada.

2018 07 08 Viva Ebéjico, Cabrones!

Ya ni recordaba que este viejo medio de publicar cosas existía. Esta vez me animé porque lo que he conocido este mes ha sido doloroso para mis piernas. 

Ebéjico es un Municipio de Antioquia, al occidente de Medellín. Está a 1200 msnm y como la mayoría de los pequeños pueblos de Colombia vive de la agricultura. Se llama así por la tribu indígena que habitaba los territorios pero en el español de la conquista se escribía Hevéxico y se degeneró al nombre que aparece Arriba. Hay muchos antioqueños que ni sabían que existía, a pesar de estar a una hora larga o menos (en moto) de Medellín y limitar directamente con Medellín en las inmediaciones de Palmitas y La Aldea. Les Menciono el nombre y debo decirles: "Como México pero con Ebé al principio".

Esta lleno de veredas intercomunicadas por carreteras destapadas en estado aceptable, no se puede hacer un Rally pero es difícil que el pueblo quede completamente incomunicado ya que hay diversas salidas y comunicaciones. Las pendientes de estas carreteras son inhumanas, la mayoría tiene huellas o rieles para que la pendiente sea fácil de recorrer para vehículos de tracción sencilla. Tiene una riqueza paisajística enorme y la gente es muy formal, amable y servicial.

Una de esas veredas se llama Guayabal, queda a 12.2 km al Norte de la cabecera municipal. La carretera es tan mala como para alcanzar y rebasar motos bajando pero muy pendiente cuando hay que recuperar altitud, la cual baja hasta 932 m.

Guayabal está a 1334 m pero con la pérdida de altitud mencionada esos doce kilómetros son exigentes con el beneficio de la sombra: la carretera está rodeada de árboles y vegetación alta que quitan la influencia del sol y su calor al esfuerzo que demanda completar esta primera etapa y la primera hora y media de recorrido. Casi toda la carretera está en este momento llena de mangos que están en cosecha y ya casi empiezan a caer los cítricos, muchos animales se alimentan allí en la misma carretera y en una ocasión anterior pude ver a un caballo comiendo mango y botando la pepa limpia. Desde Guayabal se puede bajar a El Gaitero, cerca a Santafé de Antioquia.

Aquí empieza la parte difícil. Desde Guayabal hasta el Brasil, una vereda ubicada sobre la carretera principal de Ebéjico hay 8.7 km pero primero se asciende desde 1334 m hasta 1467 m en 2 km con muchas bajadas y descansos que provocan que la pendiente promedio no sea elevada, sin embargo desde estos 1467 m el camino asciende hasta 1723 m en tan solo 1.8 km, es decir, cerca de 250 m en la vertical, lo que supondría una pendiente de 14 % o ángulos promedio de 8°. Este pequeño tramo quedó registrado en fotos donde también se puede apreciar al fondo el Río Cauca en inmediaciones de Santafé de Antioquia.
 Saliendo de Guayabal, El Río Cauca se aprecia al fondo

Las siguientes fotografías son malos intentos de mostrar la pendiente. Las fotos se tomaron con el celular en posición vertical. 
  


En esta última foto, una pequeña idea del zigzag que traza el camino en la montaña. No está completamente enrielada y hay unos segmentos de piedra gruesa suelta que hace imposible ascender sobre la bicicleta, además que sobre ella uno se desplaza a la misma velocidad que a pie pero por unos pocos metros y se vuelve a perder el equilibrio. Mejor caminar un rato.



Después de esos 4 km iniciales sin sombra y un sol poco saludable, los kilómetros restantes se sostienen a 1700 m de altitud con una que otra pendiente rompepiernas que a pesar de tener huella para facilitar la tracción de la rueda, la dificultad y longitud de estos tramos tumba al ciclista. No me imagino sin huellas todo lo que habría que caminar. 

Una vez en la carretera principal sólo resta subir a El Brasil y descender 10 km hasta el pueblo. Les dejo el pantallazo de la parte difícil de la vuelta. Fueron escasos 31 km en total pero se ascendió desde 932 m hasta 1749 m.  

Prometidas las otras rutas de este magnífico lugar y unos pantallazos con información más relevante del GPS.