La mañana del 22 de marzo de 2010 se prestaba para rodar. Aún me rondaba en la cabeza un aviso de un sendero con jurisdicción en Risaralda ubicado en la carretera que de Villamaría sube a la Laguna del Otún por La Telaraña y Potosí. Con el pequeño morral sólo lleno de agua y billetes, me encaminé a buscar la poco conocida carretera que baja a Santa Rosa de Cabal. Resumen: 116 km, 10 horas en total, 7.5 h en la bicicleta, 7000 calorías. Para los que saben leer, el resto:
Villamaría. Una tienda: galletas y una malta en botella plástica porque siempre es bueno llevar algo que se pueda abrir y cerrar. 6.18 km y empieza primero el ascenso a El Pindo.
El Pindo. 16 km acumulados y 4/3 h más tarde abren paso a un descenso de 8.7 km hasta el puente sobre Río Claro en 1/3 h. De allí hay que subir unos precisos 3 km hasta la hacienda La Telaraña (25 min) donde hay un desvío en Y que lleva a la derecha al nuevo puente sobre Río Claro de la carretera que sube a Llanitos y a la Izquierda la carretera que sube a la Laguna del Otún y el Parque Los Nevados por el Sur. A la Izquierda sin dudarlo, a la derecha ya es bien conocida.
El viejo tablero del parque natural San Esteban está 3.6 km más arriba de La Telaraña, con otros 25 min de pedaleo incansable. Hasta el momento 31.4 km, con 25 de ellos sin asfalto. La carretera donde está el aviso no lleva a Santa Rosa de Cabal, el desvío que yo estaba buscando está a 6.5 km de allí, más arriba de la finca La Zulia (3 km más arriba) donde pude tomar y comer algo por lo poco que llevaba de comida en la joroba negra.
El desvío está en inmediaciones de la finca El Porvenir, hay un aviso que prohibe cazar y pescar allí aunque no vi riachuelos que lo justificaran. La finca de El Porvenir tiene una casa larga de 13 ventanas igualmente espaciadas y 3 puertas a lo largo de su construcción que finaliza en la cocina. En el desvío puse en cero mi contador parcial y me dispuse al descenso hasta Santa Rosa de Cabal (me salió en verso). Perdí 5.4 km en la perdida.
Nada más incorrecto que un descenso directo hasta el dichoso municipio de Risaralda. Tuve que subir 6.5 km más, duros por la pendiente, la falta de agua y la poca comida que llevaba. Pantano tras pantano y riachuelos aparentemente limpios. Aproveché para llenar la bolsa de la joroba negra y ponerle barro nuevo a Labú Razül. La carretera, inhóspita, uno que otro campesino, y luego del km 8 desde el desvío un descenso bastante empinado que termina en la subida a los termales de Santa Rosa, al menos en uno de ellos. 17 km más abajo empieza el asfalto, se acaban la diversión y el dolor en las palmas de las manos. 37 km de descenso hasta el almuerzo.
Otro error: almorzar chorizos. Estaban buenos pero en mi dieta faltaba mucho almidón para sortear los 33 km que hay hasta manizales sin contar los 3 km que se necesitan para salir de Santa Rosa de Cabal. Cerca de los 90 km en el día y yo aún debía subir a Manizales.
A las 14:00 hs arranqué sin consumir los almidones que necesitaba. Subir a Manizales fue lento y lleno de paradas a descansar y comer. Antes de las 17:00 del mismo día ya estaba en la puerta de la casa, aún sin creerlo.