Nos quedamos en Tota hasta el 21 de Julio. Fueron días provechosos para la Bonita, Paz Interior. Se aproximaba el inicio de labores y tuvimos que quedarnos un tiempo en Sogamoso. Lo mejor de esos días en la Laguna de Tota, fueron las fogatas y la pequeña inmersión en las aguas templadas del charquito ese. Al entrar al agua uno siente que le aprietan las piernas y la peor parte empieza cuando se moja la pantaloneta y el agua llega al ombligo y el torso. Una vez adentro no es bueno salir porque la piel húmeda recibe el viento que corre siempre sobre la laguna.
A sogamoso apenas son 36.25 km. Lo interesante es que en el regreso la rueda trasera se salió de su receptáculo en el marco y tuve que parar a acomodarla. Aún así, el tiempo (1:50:00) se equipara con lo que demora un bus pequeño haciendo el mismo trayecto.
22 de Julio.
Una vez terminadas mis obligaciones en Sogamoso, tomé rumbo Noroeste hacia Duitama y con buen clima continué hacia el Norte hasta que por medio de preguntas me percaté que los días faltantes no me alcanzaban para completar mi recorrido. Echando números llegué a Santa Rosa de Viterbo. Creo que si alguien busca en el mapa esos sitios seguramente sabrá cuál era mi destino. Me devolví hasta Tunja, simplemente porque el tiempo no me alcanzaba para llegar más lejos. 95 km en 5 horas (parece que con lastre que me rinde más), de nuevo a la Casa de Rafael.
23 de Julio.
No esperé más días, el clima parecía empeorar así que al día siguiente puse mis ruedas en dirección a Bogotá, la ruta que ya había recorrido una vez hace 5 años. Esta vez encontré compañía: Otro ambicioso ciclista mal preparado para la ruta que le esperaba, morral a los hombros pero con los ánimos de un roedor, frenético y alegre. ¿Dónde va a estar? A buen paso llegamos a Bogotá, tan solo a la AutoNorte con 170. Agradezco a Julián Arias, 2xPhD, por recibirme y guardarme del resto del camino hasta adentro de la urbe para el día siguiente. 133.4 km en 7:23:16.
Los días no estaban muy buenos y mi Taita me propuso "ir a por mí" ya que el clima no prometía nada y "yo ya había demostrado qué tan lejos podía llegar, además Bogotá Manizales ya la había hecho 4 veces", de modo que no era nada nuevo en mi experiencia. Un poco orgulloso descansé lo suficiente en Bogotá para poder arrancar el 29 y llegar quizá el 31 de Julio a Manizales.
29 de Julio
Tal como estaba planeado, empecé a repetir por quinta vez la ruta Bogotá - Facatativá - Los Alpes - La Sierra (donde almorcé) - Vianí - Cambao. Todo estuvo bien en la ruta, salvo que mi Montaña se veía más oscura y en varias ocasiones llovió suavemente, hecho que no me detuvo, como lo demuestran los 148 km en 6:10:00. Cambao es un sitio bastante caliente pero ese día estaba oscuro y fresco. Mal presagio. Quizá en una cordillera no estaba lloviendo tanto, pero Mi Montaña estaba sintiéndose chubascosa.
Al llamar a reportarme me instaron de nuevo a renunciar al recorrido, ya que el clima en Manizales estaba alcanzando el "pésimo" en la escala donde pésimo es el límite superior. Hice un buen trato: Si en Cambao amanecía lloviendo, me encontraría con mi taita en Mariquita (Tolima) para aceptar su oferta. En tiempo estábamos casi igual de alejados.
30 de Julio
Como era de esperarse, amaneció lloviendo. me faltaban 52 km a Mariquita y por esa ruta a Manizales hay 103 km. Renuncié en Mariquita a mi travesía, dos horas y veinticinco minutos después de haber arrancado desde uno de los tantos puentes sobre el Río de la Magdalena. Mi taita llegó un tiempo después y para el almuerzo estábamos de nuevo en casa.
Perdí 7 kg. fueron alrededor de 1100 km en 20 días con todo y descanso. Quizá unas 47000 Kcalorías, según el Polar. El Hippie Ese (GPS) reinició su contador de kilómetros e incluso no pudo guardar todo el trayecto en su memoria. Llegué un sábado a Manizales y el miércoles empecé de nuevo a trabajar. El tiempo fue justo para organizar todo. LLevé la bicicleta al mecánico para ver los estragos del viaje y recuperé un poco de peso (mama´s good care).
Tuve que olvidarme de mi bicicleta hasta septiembre porque rompí el marco (leáse al comienzo cuando comenté el regreso a Sogamoso) y un marco 20" no es fácil de conseguir, menos uno de mi gusto.
Espero que este año no me queden faltando días para llegar a mi destino.
The Map
Julio de 2011. El regreso del Paraíso
Nos quedamos en Tota hasta el 21 de Julio. Fueron días provechosos para la Bonita, Paz Interior. Se aproximaba el inicio de labores y tuvimos que quedarnos un tiempo en Sogamoso. Lo mejor de esos días en la Laguna de Tota, fueron las fogatas y la pequeña inmersión en las aguas templadas del charquito ese. Al entrar al agua uno siente que le aprietan las piernas y la peor parte empieza cuando se moja la pantaloneta y el agua llega al ombligo y el torso. Una vez adentro no es bueno salir porque la piel húmeda recibe el viento que corre siempre sobre la laguna.
A sogamoso apenas son 36.25 km. Lo interesante es que en el regreso la rueda trasera se salió de su receptáculo en el marco y tuve que para a acomodarla. Aún así, el tiempo (1:50:00) se equipara con lo que demora un bus pequeño haciendo el mismo trayecto.
22 de Julio.
Una vez terminadas mis obligaciones en Sogamoso, tomé rumbo Noroeste hacia Duitama y con buen clima continué hacia el Norte hasta que por medio de preguntas me percaté que los días faltantes no me alcanzaban para completar mi recorrido. Echando números llegué a Santa Rosa de Viterbo. Creo que si alguien busca en el mapa esos sitios seguramente sabrá cuál era mi destino. Me devolví, simplemente porque el tiempo no me alcanzaba, hasta Tunja otra vez, 95 km en 5 horas (parece que con lastre que rinde más), de nuevo a la Casa de Rafael.
23 de Julio.
No esperé más días, el clima parecía empeorar así que al día siguiente puse mis ruedas en dirección a Bogotá, el que ya había recorrido una vez hace 5 años. Esta vez encontré compañía: Otro ambicioso ciclista mal preparado para la ruta que le esperaba, morral a los hombros pero con los ánimos de un roedor, frenético y alegre. ¿Dónde va a estar?
A buen paso llegamos a Bogotá, tan solo a la AutoNorte con 170. Agradezco a Julián Arias, 2xPhD, por recibirme y guardarme del resto del camino hasta adentro de la urbe el día siguiente. 133.4 km en 7:23:16.
Los días no estaban muy buenos y mi Taita me propuso "ir a por mí" ya que el clima no prometía nada y "yo ya había demostrado qué tan lejos podía llegar, además Bogotá Manizales ya la había hecho 4 veces", de modo que no era nada nuevo en mi experiencia. Un poco orgulloso descansé lo suficiente en Bogotá para poder arrancar el 29 y llegar quizá el 31 de Julio a Manizales.
29 de Julio
Tal como estaba planeado, empecé a repetir por quinta vez la ruta Bogotá - Facatativá - Los Alpes - La Sierra (donde almorcé) - Vianí - Cambao. Todo estuvo bien en la ruta, salvo que mi Montaña se veía más oscura y en varias ocasiones llovió suavemente, hecho que no me detuvo, como lo demuestran los 148 km en 6:10:00. Cambao es un sitio bastante caliente pero ese día estaba oscuro y fresco. Mal presagio. Quizá en una cordillera no estaba lloviendo tanto, pero Mi Montaña estaba sintiéndose chubascosa.
Al llamar a reportarme me instaron de nuevo a renunciar al recorrido, ya que el clima en Manizales estaba alcanzando el "pésimo" en la escala donde pésimo es el límite superior. Hice un buen trato: Si en Cambao amanecía lloviendo, me encontraría con mi taita en Mariquita (Tolima) para aceptar su oferta. En tiempo estábamos casi igual de alejados.
30 de Julio
Como era de esperarse, amaneció lloviendo. me faltaban 52 km a Mariquita y por esa ruta a Manizales hay 103 km. Renuncié en Mariquita a mi travesía, dos horas y veinticinco minutos después de haber arrancado desde uno de los tantos puentes sobre el Río de la Magdalena. Mi taita llegó un tiempo después y para el almuerzo estábamos de nuevo en casa.
Perdí 7 kg. fueron alrededor de 1100 km en 20 días con todo y descanso. Quizá unas 47000 Kcalorías, según el Polar. El Hippie Ese (GPS) reinició su contador de kilómetros e incluso no pudo guardar todo el trayecto en su memoria. Llegué un sábado a Manizales y el miércoles empecé de nuevo a trabajar. El tiempo fue justo para organizar todo. LLevé la bicicleta al mecánico para ver los estragos del viaje y recuperé un poco de peso (mama´s care).
Tuve que olvidarme de mi bicicleta hasta septiembre
A sogamoso apenas son 36.25 km. Lo interesante es que en el regreso la rueda trasera se salió de su receptáculo en el marco y tuve que para a acomodarla. Aún así, el tiempo (1:50:00) se equipara con lo que demora un bus pequeño haciendo el mismo trayecto.
22 de Julio.
Una vez terminadas mis obligaciones en Sogamoso, tomé rumbo Noroeste hacia Duitama y con buen clima continué hacia el Norte hasta que por medio de preguntas me percaté que los días faltantes no me alcanzaban para completar mi recorrido. Echando números llegué a Santa Rosa de Viterbo. Creo que si alguien busca en el mapa esos sitios seguramente sabrá cuál era mi destino. Me devolví, simplemente porque el tiempo no me alcanzaba, hasta Tunja otra vez, 95 km en 5 horas (parece que con lastre que rinde más), de nuevo a la Casa de Rafael.
23 de Julio.
No esperé más días, el clima parecía empeorar así que al día siguiente puse mis ruedas en dirección a Bogotá, el que ya había recorrido una vez hace 5 años. Esta vez encontré compañía: Otro ambicioso ciclista mal preparado para la ruta que le esperaba, morral a los hombros pero con los ánimos de un roedor, frenético y alegre. ¿Dónde va a estar?
A buen paso llegamos a Bogotá, tan solo a la AutoNorte con 170. Agradezco a Julián Arias, 2xPhD, por recibirme y guardarme del resto del camino hasta adentro de la urbe el día siguiente. 133.4 km en 7:23:16.
Los días no estaban muy buenos y mi Taita me propuso "ir a por mí" ya que el clima no prometía nada y "yo ya había demostrado qué tan lejos podía llegar, además Bogotá Manizales ya la había hecho 4 veces", de modo que no era nada nuevo en mi experiencia. Un poco orgulloso descansé lo suficiente en Bogotá para poder arrancar el 29 y llegar quizá el 31 de Julio a Manizales.
29 de Julio
Tal como estaba planeado, empecé a repetir por quinta vez la ruta Bogotá - Facatativá - Los Alpes - La Sierra (donde almorcé) - Vianí - Cambao. Todo estuvo bien en la ruta, salvo que mi Montaña se veía más oscura y en varias ocasiones llovió suavemente, hecho que no me detuvo, como lo demuestran los 148 km en 6:10:00. Cambao es un sitio bastante caliente pero ese día estaba oscuro y fresco. Mal presagio. Quizá en una cordillera no estaba lloviendo tanto, pero Mi Montaña estaba sintiéndose chubascosa.
Al llamar a reportarme me instaron de nuevo a renunciar al recorrido, ya que el clima en Manizales estaba alcanzando el "pésimo" en la escala donde pésimo es el límite superior. Hice un buen trato: Si en Cambao amanecía lloviendo, me encontraría con mi taita en Mariquita (Tolima) para aceptar su oferta. En tiempo estábamos casi igual de alejados.
30 de Julio
Como era de esperarse, amaneció lloviendo. me faltaban 52 km a Mariquita y por esa ruta a Manizales hay 103 km. Renuncié en Mariquita a mi travesía, dos horas y veinticinco minutos después de haber arrancado desde uno de los tantos puentes sobre el Río de la Magdalena. Mi taita llegó un tiempo después y para el almuerzo estábamos de nuevo en casa.
Perdí 7 kg. fueron alrededor de 1100 km en 20 días con todo y descanso. Quizá unas 47000 Kcalorías, según el Polar. El Hippie Ese (GPS) reinició su contador de kilómetros e incluso no pudo guardar todo el trayecto en su memoria. Llegué un sábado a Manizales y el miércoles empecé de nuevo a trabajar. El tiempo fue justo para organizar todo. LLevé la bicicleta al mecánico para ver los estragos del viaje y recuperé un poco de peso (mama´s care).
Tuve que olvidarme de mi bicicleta hasta septiembre
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