El 15 de diciembre a las 2 de la tarde ya tenía todo listo para arrancar. No había rodado en bastante tiempo y necesitaba buscar ese polo a tierra que brinda la soledad del camino.
Con 15 kg de lastre, 11 kg de ellos en equipaje arranqué hacia Pereira por la vía La Siria terminando en Pereira pasadas las 6 de la tarde. Alli descansé en la casa de mi hermano Mauricio y al otro día, tarde, comencé de nuevo a rodar con rumbo fijo pero desconocido para muchos.
Saliendo por Cuba hacia el Sur se puede pasar al Quindío rápidamente por Alcalá, luego a Quimbaya y Montenegro, allí se acumulan 50 km y de paso se almuerza para tener combustibe suficiente para continuar.
Entre las Montañas se sigue a La Tebaida que son 18 km más y sin entrar en este municipio se empieza el descenso hasta el Rio La Vieja, el limite departamental entre Quindio y Valle del Cauca con lo que se acumulan 82 km hasta el vibrante puente por el que los camiones pasan sin percatarse de la oscilación. Allí se encuentra el desvio hacia Caicedonia y Sevilla o se puede seguir hacia La Paila (El Ingenio azucarero) para continuar por las planas carreteras del Valle.
Opté por la izquierda a pesar de algunas advertencias de los lugareños acerca de las distancias. Ellos no saben que no busco facilidad sino tranquilidad. Las vías secundarias son menos transitadas por vehiculos pesados los cuales a altas velocidades generan corrientes de viento que son peligrosas para uno que va por la berma en tres ruedas.
En medio de cultivos encontré una Báscula para camiones donde me reabastecí de comida y pregunté por el tramo a Sevilla. Uno de los trabajadores me dijo con mucha seguridad: "A su paso se demora una hora y media desde aquí", siendo casi las 4 de la tarde y con 90 km no alienta saber que aún falta mucho y que Sevilla no es mi destino Final.
3 km más allá encontré la entrada a Caicedonia y un poco más adelante una tienda donde llené el tanque de agua y continué. Atravesando el Rio Pijao se comienza a subir 8 km llegando a Sevilla luego de un pequeño descenso con 107 km acumulados a las 5:15 PM como me había asegurado aquel trabajador.
Quise parar a descansar en Sevilla pero necesitaba un lugar donde armar mi tienda. A la hora de llegada era difícil encontrar un sitio y no quise mendigar por tierra en una finca aunque no me ha ido mal haciéndolo.
Me comí una hamburguesa y una porción de papas fritas y a casi las 18:00 hs del dia comencé a bajar de nuevo al Valle del Cauca, esperando llegar a Tuluá a algun lugar de acampada. Resultaron siendo 32 km de bajada intermitente a Uribe, por una carretera en buen estado llegando a Uribe con 139 km acumulados siendo casi las 7 de la noche.
Quise llegar a Tuluá pero algo me decía que no iba a encontrar sitio de acampada tan tarde, de modo que completando 152 km para ese día aterricé en un hotel de carretera con restaurante en una estación de servicio y ahí pasé la segunda noche a 8 km de Tuluá.
Al día siguiente sólo recorrí 40 km hasta Buga donde me encontré con el Maestro y María Teresa, que por sorpresa estaba allá. Hacia la montaña encontré un buen sitio de camping a 1250 m de altura y 8 km de Buga.
Luego de ser atendido por el Ing. Salazar arranqué el sábado 18 de diciembre por la carretera 23 que va desde Mediacanoa hasta Cartago por la margen occidental del Cauca bordeando la montaña, pasando por Riofrío y Roldanillo donde volví a aterrizar en la casa de Juan Camilo Lemos, el mejor baterista con el que he tocado (sólo he tocado con él...), terminando con 95 km ese día en planicies eternas inundadas por la reciente crecida del Río Cauca.
El domingo rayando el medio día arranqué de nuevo arrastrando mi casa, ropa y comida hasta Pereira a la casa de mi hermano por la carretera 25 (Cerritos) y por último, siendo lunes 20 termine la travesía en Manizales a las 2 de la tarde.
491 km sin MP3 en seis días, relajados aunque me quedaron doliendo los muslos. He preparado un poco el cuerpo para las largas extensiones de carretera plana y aburridora. Anexo a mi colección de Departamentos el Valle del Cauca, tanto su jurisdicción montañosa como la que se lleva el Río del que toma su nombre.